viernes, septiembre 30, 2005

Vuelve Game Over

Mañana día 1 de octubre a las 15:00h vuelve, después de unas merecidas vacaciones, el programa de videojuegos por excelencia, Game Over en Radio Despí (107.2FM). Para el que no los conozca comento que todos los miembros del equipo son unos auténticos fanáticos y apasionados de los videojuegos, curtidos por ingentes batallas virtuales a sus espaldas, y montones de consolas y pads quemados de tanto vicio y dedicación. Son críticos y a la vez objetivos, algo que es de muy agradecer, incluso se permiten el lujo de ser algo transgresores usando un humor ácido y punzante que hace que los oyentes nos descojonemos de risa en más de una ocasión.




El programa es posible escucharlo por internet en directo desde la web oficial de Radio Despí, y además podremos chatear con ellos en directo desde el chat de la web o por el irc-hispano en el canal radiobaix, y si queremos podemos dirigirnos a la web oficial del programa y descargar el programa cada miércoles, además disponen de unos foros para que podáis criticarlos o contar todo lo que queráis. No hace mucho aparecieron en El Periódico de Catalunya. Si queréis escucharlos para haceros una idea de cómo son os enlazo a la descarga de un mp3 montado por ellos, tan solo ocupa 1,9mb y no tiene desperdicio.

Y después de Game Over sigue la programación en Radio Despí con toda la actualidad del mundo del cine en El 8º Pasajero, dirigido por el Sr Cine.




ACTUALIZACIÓN: Funspot, director de Game Over, comenta en este hilo del foro de la web, lo que será la nueva estructura del programa.

jueves, septiembre 29, 2005

Demonios

Se me pasó comentar en su momento, el 27 de julio, el lanzamiento en dvd de una de las películas que más me marcó cuando era un pequeño impúber, y posiblemente de una de las películas que más veces haya visto, es Demons de Lamberto Bava. Manga Films ha sido la encargada y la verdad es que no se ha esforzado demasiado en esta edición. ¿Hacia falta una edición en dvd de Demons? Por supuesto, incluso hace falta una edición en dvd de su segunda parte, pero la edición de Manga Films es pobre en exceso, y aunque la he tenido varias veces en mis manos en varios centros comerciales, al final he decidido no comprarla y frenar mis arrebatos de fanatismo.




Estas son las limitadísimas características del dvd:

Contenido: 1 disco
Imagen: 1.66:1 4/3
Audio: Dolby Digital Mono Castellano, Italiano.
Subtítulos: Castellano.

Pobrísimo contenido extras:

Ficha artística, ficha técnica y filmografías selectas.
Precio: 14,95euros

Fuente de información: ZonaDVD

miércoles, septiembre 21, 2005

Misterio en las profundidades

Deep Rising es una película que me llega tarde y que aunque me suena de haberla visto estrenada en su momento, no recuerdo por qué no la fui a ver, ni tan siquiera la alquilé en el videoclub, y eso que presume de muchos de los ingredientes que hace que muestre interés por una película. Protagonizada por el incansable actor televisivo y de serie b, Treat Williams, y curiosamente dirigida por Stephen Sommers (sí, el de La Momia) me llega una película húmeda y claustrofóbica, que mezcla con acierto la acción trepidante y el género fantástico, con leves dosis de gore, brindándonos un cóctel explosivo y sin pretensiones de pura serie b de entretenimiento masivo y comercial que avanza de principio a fin como si de un videojuego retro se tratara.

Un grupillo de mercenarios de apariencia dura y despiadada, contratan a John Finnegan, el antihéroe, para que les lleve en su pequeño y destartalado barcucho hasta un recóndito punto del sur del Mar de China. Finnegan no tiene ni idea de lo que traman los mercenarios, e intenta hacer su trabajo lo mejor que puede en plena tempestad nocturna, y dirigiendo a su pequeño equipo compuesto por una asiática y su novio, el mecánico gracioso. Mientras tanto un grandioso y novedoso crucero detiene sus motores en medio de la nada, y su tripulación es atacada por algo que proviene de las profundidades del mar. El barcucho de Finnegan se estrella contra una lancha que fue despedida del crucero en el momento del ataque, y Finnegan y los mercenarios se ven obligados a dirigirse hacia el crucero fantasma con la esperanza de conseguir gasolina y piezas para reparar el motor averiado del barcucho. Cuando llegan al crucero descubren que no hay tripulación, los mercenarios ven que sus planes no se están cumpliendo y que una amenaza que no esperaban está a punto de acabar con sus vidas.
El crucero se convierte en una trampa mortal donde no sólo tienen a unos monstruos marinos mutantes como enemigos, sino al propio diseñador del lujoso barco.




El fallecido Jerry Goldsmith es el encargado de poner la banda sonora haciéndolo realmente bien, y elevando la tensión de la película en las escenas de más acción. La fotografía está muy currada, ofreciendo ese toque oscuro que tanto me gusta en este tipo de películas. Y mención especial a los efectos especiales de los bichos marinos, muy bien generados por ordenador y perfectamente integrados en la película. En general los actores están bastante bien, pero si tuviera que elegir a uno, más que nada por lo poco creíble de sus acciones sería a Joey, que lo bauticé como “el mecánico gracioso” y que hace todo lo que no haríamos, y dice todo lo que no diríamos en una situación como esa. No obstante es el toque de humor de la película y es de agradecer entre tanta testosterona y bichejo depredador marino.

Conforme avanza la película las situaciones van cogiendo un tono algo surrealista y dan paso a las fantasmadas propias del cine de acción palomitero. Y la verdad es que he disfrutado como un niño hasta el último minuto de película. Así que si alguien que pasa por aquí no la ha visto todavía, la recomiendo como película de entretenimiento puro y duro, con un ligero toque oscuro y claustrofóbico como envoltorio que no molesta en ningún momento.




Por cierto, el doblaje me ha gustado bastante. Os enlazo una web muy útil y currada, eldoblaje.com. Si usáis la búsqueda podréis averiguar quiénes doblaron la película y seguir la trayectoria de vuestros dobladores favoritos. Yo ya le he echado el ojo a Carlos Kaniowsky y supongo que sabréis porqué.

Trampa para Turistas

Ayer me decidí a ver una película que tenía pendiente, una de terror rural y asesino con máscara y poderes telequinésicos. Se trata de Tourist Trap de 1979.


Un grupo de jóvenes, tres chicas y un chico, viajan en coche por las campestres carreteras de la América profunda, en busca de diversión espontánea, cuando el coche donde viajan sufre una extraña avería en un recóndito paraje rural. Es entonces cuando conocen a un misterioso pero amable granjero que les ofrece ayuda y les da cobijo en su particular vivienda convertida en inquietante museo.

La escena con la que arranca la película nos hace prever que no estamos ante el típico asesino convencional de género, éste además posee poderes telequinésicos con los que mueve objetos, y muestra una espeluznante obsesión por los maniquíes.


Mientras disfrutaba de Tourist Trap, de noche, en la oscuridad de mi habitación, he tenido la sensación de estar viendo una mezcla de películas ya vistas, y algunas muy recientes como Saw y “La Casa de Cera”, quizás inconscientemente tomaron prestado algo de esta Tourist Trap. ¡AVISO SPOILERS! Y es que la primera media hora es intensa, en especial cuando entra en escena el imponente asesino con su máscara muy a lo Leatherface, y estrangula a su víctima sin usar las manos. En ese momento sabemos que los jóvenes no lo tienen nada fácil. Otra escena muy buena, para mí la mejor, es cuando el psicópata mata a una de sus víctimas en presencia de dos futuras víctimas más. En esa escena hace gala de su enfermiza crueldad tapando la cara de la chica con la pasta que usa para crear a los maniquíes, y describiendo a su víctima qué sentirá antes de morir. A partir de aquí soy consciente de que esa escena es difícil de superar y descubro con algo de sorpresa que la película se aparta de la trama inicial para adentrarse en la locura del asesino y la relación que se crea entre él y Molly, una de las chicas. Todo se vuelve paranoia alucinógena y no queda del todo claro si Molly delira o los poderes del psicópata son superiores a lo que se creía. ¡FIN SPOILERS!




En cualquier caso Tourist Trap es de un tremendo disfrute; hay jóvenes estúpidos, féminas corriendo y cayéndose por oscuros bosques, asesino con poderes mentales, maniquíes que se mueven, que hablan y se ríen con terroríficas carcajadas, hay sangre, la justa pero hay, es oscura, claustrofóbica, y por momentos alucinógena, la música es de Pino Donaggio (Carrie, Piraña, Aullidos…) y juega un papel importante, y el granjero está muy bien interpretado por Chuck Connors.

viernes, septiembre 16, 2005

Más Zombis

En mayo posteé los trailers y posters de la 4 y 5 parte de la saga de “El Regreso de los Muertos Vivientes”, entonces no tenía ni puta idea si llegarían por aquí o cuando las estrenarían en USA. Hoy leo en horror-movies que en principio se iban a estrenar en el canal de televisión por cable Sci-Fi Channel el 15 de octubre, y efectivamente sí, en la web oficial de Sci-Fi Channel lo pone bien claro, pero al parecer la web oficial de la saga zombi se ha actualizado con nuevos posters y nuevos Theatrical trailers, así que hay esperanzas de que las estrenen también en cine. Yo me muero de ganas de ver las dos, y me conformaría si fueran la mitad de buenas que la que escribió y dirigió Dan O’Bannon.

Nuevos y recomendadísimos trailers

Return Of The Living Dead 4: Necropolis


jueves, septiembre 15, 2005

1 año de Contra Rutina

Casi se me pasa, si no llega a ser por el apreciado Adultolescente se me hubiera pasado de manera imperdonable el celebrar el primer aniversario de este blog. Y es que últimamente aunque no esté, por una mezcla de intencionalidad y suerte, atacado de estrés, me siento en una situación un tanto volátil y transitoria luchando a diario con repentinos, absurdos y molestos ataques de apatía y preocupándome en exceso por mi lamentable futuro y por el de quienes me rodean. Pero no hablaré de mí, sino de este blog bautizado como ContraRutina, y que si no llega a ser por Adultolescente y Funspot, jamás hubiera existido. Ellos fueron quienes me animaron desde el foro de Game Over, y desde aquí les agradezco el empuje, porque gracias a Contra Rutina he podido conocer a más personas, a más blogs, y me he desahogado lo mio (y lo que me queda) escribiendo parte de lo que pasa por mi inquieto cerebrito, de lo que pasa de manera fugaz, y de lo que aspira a enquistarse en las profundidades de mi cubículo cerebral hasta la muerte.

También ha sido de gran ayuda para reconciliarme con las letras y su amoldado universo ortográfico, rebosante de leyes gastadas y autoritarias erigiéndose victoriosas ante mi ignorancia, y logro sin amedrentarme, aprender un poco más cada día de ese viciado universo literario. Escribir a diario es duro cuando se tienen otras obligaciones, o simplemente cuando no se consigue un equilibrio mental y las ideas son arrancadas y sustituidas por preocupaciones banales pero necesarias para poder sobrevivir en este podrido asfalto urbanita, por eso mismo me he limitado a postear cuando me apetecía, y parece que nadie me lo ha reprochado. En muchas ocasiones he sentido que podía escribir algo, y más tarde, al llegar a casa, por pereza o por no tener lo suficientemente claro lo que quería comentar lo he dejado a un lado para jamás retomarlo. Y a veces he considerado que no resultaría interesante para nadie.

Me gustaría depender de todo el tiempo del mundo para revisionar todas las películas, cómics, música y novelas que me apasionan, y las que voy conociendo por los blogs amigos para debatir hasta el último detalle, pero este mundo de locos no tiene espacio libre para pajeros, las 24 horas del día dan para poco más que para poder currar para vivir, y dormir para poder currar, y uno tiene que abrirse paso a codazos entre tanta innecesaria sumisión y evitable sufrimiento mecánico y abisal.

Y aquí sigo un año después, con ganas de seguir posteando e intercambiar opiniones con cualquiera que pase por este humilde blog. Por suerte jamás se me pasó por la cabeza abandonar el blog y aunque a veces, como en estos últimos días, no he podido escribir nada, más por desidia que por otra cosa, me he limitado a ser paciente y esperar a que broten las ganas. Y esperando al ansia y meditando, no he tardado en concluir que las ganas surgen cuando soy consciente de que todos los que me leéis, merecéis el esfuerzo de que siga escarbando en la basura, ya sea por internet, por el último rincón del videoclub más cercano a mi agujero, o por el más abandonado y rancio tenderete de un desgastado mercadillo de segunda mano. Mi aportación a la blogosfera y a la red, es una aportación más, que en conjunto, algún día y siendo muy optimista, podría convertirse en referencia para generaciones venideras. Y en caso de que no fuera así, mi paso por la red habría servido para amenizar de manera altruista los ratos libres de cualquiera con acceso a este adictivo, entretenido y cultural multiverso virtual. Si algún día esto muere confío en que el caché del Google lo mantenga público el suficiente tiempo como para que otros se decidan a plasmar sus ideas y similares aficiones en la red.

Aprovecho para enviar un enérgico saludo a todos los blogs y webs que tengo recogiditos a la izquierda de Contra Rutina. Todos ellos me entretienen y alegran en muchos momentos, y algunos son una gran fuente de información, inspiración y aprendizaje. Saludos cordiales a todos ellos, y aquí seguiré hasta que un mal mayor me lo impida.

miércoles, septiembre 14, 2005

Muertos vivientes recortados

Hoy, por fin, he ido el cine a ver la esperada cuarta parte de la legendaria saga de zombis de George A. Romero, “La Tierra de los Muertos Vivientes”. En general mi impresión es buena, no supera a la de Snyder ni tampoco supera a ninguna de las tres anteriores de Romero, pero como película de zombis tomada en serio, o que intenta que se la tome en serio, no está nada mal. Y escribo “serio” porque la película pretende ser y lo es, una crítica mordaz y descarada a nuestra sociedad o sociedades que forman este vertedero humano llamado planeta Tierra o Mundo. Y para un tipo como yo, fan de las películas de zombis y casquería, que vive aferrado a un pensamiento crítico permanente, y que en muchas ocasiones ese pensamiento se convierte en un engorroso lastre del cual no puede deshacerse por mucho que lo intente, y que hace que le sea más difícil adaptarse a esta extraña forma de vida tan de moda, tan injusta y tan impuesta que nos ha tocado vivir, esa crítica social punzante pero no desgarradora, le da un valor positivo añadido a la película. En realidad Romero invita a que pensemos de él que carece de cualquier tipo de autenticidad ya que de todos es sabido que ha conseguido vivir muy bien de las rentas que le ha aportado su saga zombi. ¿Era necesaria esa crítica social en una película de zombis? NO. Estoy seguro de que se puede realizar una película de zombis seria sin autoinmolarse, Zack Snyder lo consiguió con su particular remake de “El Amanecer de los Muertos”, pero como ya digo, la crítica social no me ha molestado.




Dejando a un lado la crítica social y centrándonos un poco en nuestros queridos muertos vivientes, aquí apodados con ingenio como “Podridos”, Romero aprovecha para evolucionarlos un poco más, algo que carece de novedad. Si recordamos al zombi “bueno“ de “El Día de los muertos” lo veremos reflejado en el zombi inteligente de “La Tierra de los Muertos Vivientes”, pero esta vez está rodeado de más zombis pretendiendo alienarlos, o educarlos. Y parece que con esta evolución que no acaba de cuajar, y que en algunos momentos resulta un tanto forzada, Romero ha sabido cubrirse bien las espaldas y quizás (lo más probable es que sí) nos brinde una quinta parte con Podridos inteligentes y organizados combatiendo a muerte contra los humanos supervivientes. El tiempo dirá.

La película es corta en exceso y con un final demasiado precipitado. Parece como si al montador le hubiesen regalado unas tijeras y muchas horas extras para cortar a destajo. El desarrollo de los personajes es desmesuradamente simple, a excepción de Charlie que le da el necesario toque de humor y frescura ayudando a dejar a un lado los cansinos arquetipos matazombis. Ni Asia Argento, ni Leguizamo, ni Simon Baker destacan lo que deberían destacar, incluso parecen más muertos que los propios zombis, en cambio Dennis Hopper está sublime encarnando al malvado villano que no es más que una personificación de Bush y su Administración. El envejecido cuerpo de Hopper queda que ni pintado dentro del lujoso traje, aparentando un malvado muñeco movido por las ansias de poder y sin ningún tipo de remordimiento. Hay una escena que no desvelaré explícitamente en la que mata a alguien de una manera extremadamente ruin y cómica a la vez. Impagable.



Las escenas por las que vamos pasando parecen no estar completas, y es que a cada paso que da la película nos vamos quedando con ganas de más. Hasta que llegamos al final sin apenas darnos cuenta, y nos quedamos con una sensación extraña de habernos reflejado en la pantalla, muertos, comiéndonos los unos a los otros en un apocalíptico futuro.

En contra de lo que pueda parecer “La Tierra de los Muertos Vivientes” me ha gustado, pero ha sido como comerme un huevo frito sin pan y con cuchillo y tenedor, le falta algo y no se si el problema ha sido de Romero o del montador. Lo que sí quiero destacar es el impresionante trabajo de maquillaje, con animatronics incluidos, supervisado por Greg Nicotero, que hizo su debut formando parte del equipo de maquillaje de Tom Savini para “El Día de los muertos”. Por cierto, Tom Savini tiene un cameo como zombi, exactamente es Sex Machine zombificado.


Solo por el trabajo de maquillaje, la aparición de Dennis Hopper y el cameo de Tom Savini la película se convierte en visionado obligado para todos los fans del género. Romero no lo ha vuelto a hacer, pero al menos nos ha entretenido, eso sí, sólo un ratito.

sábado, septiembre 03, 2005

Descenso al infierno

Neil Marshall lo ha vuelto a conseguir, acertando de pleno y reuniendo y acentuando todos los ingredientes que hacen que una película del género fantástico y de terror me llegue a apasionar. Marshall exhibe un admirable espectáculo gótico y subterráneo de terror y suspense, aderezado con una notable dosis de gore y protagonizado por unas aguerridas féminas luchando de un modo salvaje y extremo por su supervivencia contra unos seres bizarros y ávidos de carne fresca.

Un grupo de mujeres amantes del rafting, la escalada y la espeleología se embarcan en una excursión a los montes Apalaches, para explorar las oscuras cavidades subterráneas que forman una ruta que se creía virgen hasta la fecha. En las profundidades de las cuevas naturales encontrarán el terror en su estado más primitivo cuando se topan con una raza de seres deformes y carnívoros, adaptados por completo a vivir en la oscuridad y dispuestos a defender con uñas y dientes su hábitat natural.

La premisa argumental de The Descent no es del todo original, de hecho The Descent está basada en la novela homónima y Best Seller del escritor de ciencia ficción Jeff Long, pero como comento, sólo está basada, ya que la Dreamworks compró los derechos de la novela y planea, en principio, trasladarla al cine tal como la escribió Jeff Long.

En cualquier caso el trabajo de Marshall es excelente, muy superior y distinto a su Dog Soldiers, aunque él mismo confiese que “The Descent es igual que Dog Soldiers pero con mujeres como protagonistas”. En realidad The Descent es mucho más profunda, salvaje y terrorífica, que la original, ácida y divertida historia de licántropos que nos contó. En su primera media hora y en el tramo final recuerda mucho a una película que no hace mucho comenté por aquí, Deliverance. Y hoy mismo he leído sorprendido una entrevista a Neil Marshall en la que confiesa que “The Descent se podría definir como una versión underground de Deliverance”. Y es que el tema central de la película bien podría resumirse con un slogan del tipo “acaba con el miedo por tu propia supervivencia”.




The Descent podría haber comenzado a partir de su primera media hora, pero no, el director y guionista se toma su tiempo en construir a cada uno de los personajes, para así elevar aún más el nivel de tensión mientras las protagonistas evolucionan en su expedición bajo tierra. Y es cuando se adentran en los estrechos túneles subterráneos cuando comenzaremos a notar la sensación de claustrofobia en estado puro. El grupo de aguerridas féminas se adentra en las cavidades subterráneas alumbradas por la poca luz de las linternas de sus cascos y bengalas. Y esa débil luz de las bengalas contrasta a la perfección con el sanguinario espectáculo que les espera.

Marshall ha sabido ser paciente y recrearse de una manera muy a lo Shyamalan en el suspense de los primeros minutos en los que las mujeres se van introduciendo en las cuevas. En esta parte el espectador medio palomitero puede que se aburra y resople esperando ese momento de acción que parece no llegar nunca. Pero para los que les encanta paladear el suspense en su estado más crudo y primario, disfrutarán como pocas veces lo han hecho. Puede que nos encontremos con la película más oscura que haya visto hasta la fecha. Hay momentos en los que la mayor parte de la inmensa pantalla de cine estará completamente sumida en la oscuridad y sólo en una esquina veremos a una de las curiosas espeleólogas alumbrada por la tenue luz roja de una bengala, y respirando con dificultad a través de la extremada estrechez de los túneles.




No soy partidario de los sustos efectistas porque por norma general se suelen predecir y rompen de una manera un tanto burda con la gran tensión acumulada. Pero en The Descent nos tragaremos todos los sustos, y algunos aunque los veamos venir, nos los comeremos igual. Así que no es una película recomendada para los que padezcan del corazón, y sí recomendada para personas languidecidas y apocopadas que sentirán como el corazón les bombea más de lo habitual. Si antes he comentado que puede que me encuentre ante la película más oscura que haya visto, ahora afirmo que es la película con más sustos efectistas que haya visto jamás. Y el mérito se encuentra en la capacidad de Neil Marshall en enfocar con la cámara desde el ángulo exacto, en el momento exacto, y la facilidad con la que demuestra recrearse en el suspense y mantenerlo hasta el momento justo en el que nos sobresaltamos en la butaca del cine.

Pero no todo en The Descent es suspense, la encarnizada lucha contra los seres subterráneos está envuelta de un gore explícito, que no extremado, pero que se convertirá en disfrute de todo gorehound, en cambio los estómagos más débiles apartaran la cara en la mayor parte del tramo final. Las luchas están rodadas al estilo videoclipero y pueden resultar algo caóticas pero es la manera más acertada de rodarlas dotándolas así de una mezcla de terror y desconcierto más propias de la realidad que de la ficción.




La banda sonora, muy a lo Carpenter, es digna de mención, jugando una baza importante en la capacidad de inmersión y ambientación, y que mezclada con los estremecedores chillidos de rata amplificados de los deformes seres y la respiración entrecortada y los desgarradores gritos de pánico de las protagonistas, consigue crear un clima de tensión como pocas veces he visto. Quizás la versión original sea aún mejor ya que noté el doblaje un tanto mediocre.

Las actrices realizan de manera creíble el papel de mujeres duras y curtidas, en especial Sauna McDonald que sufre una transformación evolutiva y degenerativa durante toda la película llegando a mostrar unos gestos faciales hacia el final, difíciles de olvidar.


Se podría decir que The Descent se divide en tres claras partes; los antecedentes y presentación de las protagonistas, el suspense en el comienzo de la exploración de las cuevas, y el gore salvaje de la sangrienta lucha contra los seres deformes. Hay quién parece no estar muy de acuerdo con la primera y última parte y prefiere quedarse con el suspense, y hay otros como yo, que se quedan con toda la película pero que hubiesen alargado aún más la parte final. Los más convencionales, los del suspense, deben tener en cuenta que Neil Marshall es un joven director de 35 años que demuestra gran pasión por el género de terror y casquería haciendo gala de claras reminiscencias a clásicos del género como Carrie, La Matanza de Texas y Alien. Sabe beber muy bien de esas fuentes y las aprovecha sin caer en el plagio. Me juego los huevos a que nombres como John Carpenter, Tobe Hooper, George A. Romero, Sam Raimi y Peter Jackson rondaron por su cabeza mientras rodaba la película. Y es que cuando alguien siente pasión por un género se nota, y es digno de admirar, puede que vaya contra corriente, contra la moda, contra la industria, pero de momento parece que está haciendo lo que le gusta, y hoy en día eso no es nada fácil. Los fans del género debemos tener muy en cuenta a este buen director y rezar para que no cambie o “evolucione” como han hecho otros directores del género. Espero que Neil Marshall siga los pasos de Carpenter y nos haga disfrutar en muchas más ocasiones en los próximos años.




The Descent se disfruta en cine, pero ya estoy deseando disponer de la edición en dvd para poder visionarla en una fría noche de invierno, solo, a oscuras, con los auriculares, y en versión original.

Película recomendadísima y que hará las delicias de los amantes más acérrimos de ambientes opresivos, góticos, oscuros y sangrientos.

jueves, septiembre 01, 2005

Estrenos y lo que puede llegar

Aprovecho para recordar que mañana se estrena The Descent, no se vosotros pero yo no faltaré a la cita. Y ya son unas cuantas citas pendientes, parece que el género fantástico vuelve a pegar fuerte en las salas de cine. No se que tal estará El Sonido del Trueno pero será una de las próximas películas que veré en cine, tiene pinta de serie b y está basada en un relato del escritor de ciencia ficción Ray Bradbury. Y a otra cita que no voy a faltar será a la del día 9 de septiembre para ver La Tierra de Los Muertos de Romero, espero que esté a la altura de la magnífica El Amanecer de Los Muertos de Snyder. Y si no la retrasan en último momento, el 10 de octubre llegará por fin The Devil’s Rejects de Rob Zombie.

Este julio/agosto tampoco ha estado mal por las salas de cine, yo me dejé caer en alguna de las que proyectaban el particular remake de La Casa de Cera y la verdad es que disfruté como un niño, en especial la escena del dedo, que quedará grabada en mi mente hasta que muera. Otra noche me dejé caer por una de las salas que proyectaban La Llave del Mal, no es que sea una gran película pero como thriller oscuro y esotérico es bastante correcto, y el final es lo mejor… todavía tengo en la cabeza las caras de desilusión de las parejitas que abandonaban la sala de cine frustrados por no haber disfrutado de un final feliz. La que me he dejado pendiente es La Morada del Miedo, remake de The Amityville Horror y que a estas alturas me esperaré al dvd.

Y ahora os comento parte de lo que está a punto de estrenarse o se ha estrenado ya en el extranjero y que no tengo ni puta idea si llegará aquí en cine, directamente en dvd o sencillamente no llegará.

Headspace promete buena dosis de inquietud y suspense. Alex Borden es un joven de 25 años que conoce a un misterioso jugador de ajedrez, a partir de ese momento comienza a sufrir fuertes dolores de cabeza y descubre que su intelecto crece de manera alarmante, es entonces cuando su vida se convierte en una pesadilla. Descargar trailer.




James Gunn, guionista de El Amanecer de Los Muertos ha escrito y dirigido Slither, ahora en fase de postproducción, sin web oficicial todavía, pero con un delicioso trailer que recuerda al clásico de terror de serie b ochentero Night Of The Creeps, aquí titulada El Terror Llama a Su Puerta.





The Dark es un thriller oscuro con niña fantasma de por medio que tiene muchas posibilidades de que se estrene en las salas de cine de este país. Está protagonizada por Maria Bello que aunque es una actriz que me gusta no es el motivo principal por el que quiera ver esta película, la verdadera razón por la que quiero ver The Dark es porque está dirigida por el guionista y director de Ginger Snaps, John Fawcett. De momento sólo he podido encontrar el trailer en alemán aquí.




Y a falta de un mes del estreno en USA, os enlazo (otra vez) el trailer de Death Tunnel y un clip en exclusiva de la web Horror-Movies. La película está basada en “hechos reales” y rodada en el mismo hospital donde ocurrieron los hechos. Al parecer el Hospital Waverly Hills en Louisville, Kentucky está en el Top Ten de las casas encantadas de USA. La película se centra en la lucha de cinco chicas, repartidas en las cinco plantas del hospital contra los fantasmas que pululan por allí. Me da a mi que tienen todas las de perder.




Y otra película que se desarrolla dentro de un hospital encantado es Boo!, ya la comenté por aquí y linké el trailer. Ahora han lanzado un segundo trailer y anuncian el estreno en USA para el 25 de octubre. En Boo! un grupo de estudiantes tiene la brillante idea de meterse dentro de un hospital abandonado en la noche de Halloween. El trailer promete gore, casquería y algún que otro susto.




Y una de mis últimas adquisiciones es una comedia zombie alemana muy al estilo de El Diablo Metió la Mano, titulada Die Nacht Der Lebenden Loser y que nos presenta a tres estudiantes convertidos en zombies y empeñados en seguir el mismo estilo de vida que llevaban antes de convertirse en no muertos. Descargar trailer.



martes, agosto 23, 2005

Sociedad mutante, peces mutantes

Como esto de escribir funciona en mí como a base de impulsos, pues escribo, acabo de recibir uno, después de más de una semana he recibido otro impulso.

El encargado de llevar al cine al héroe favorito de mi adolescencia, Mark A.Z. Dippé, me sorprende con una película de serie b camuflada de serie Z. Y es que Frankenfish no destaca precisamente por sus primeros minutos. Con una fotografía mediocre tirando a pésima nos presenta al protagonista, un policía especializado en crímenes provocados por mordeduras de animales que es enviado a Otley, una siniestra zona pantanosa sureña, acompañado de una investigadora biológica para aclarar la extraña y brutal muerte de un pescador de la zona.

Hasta aquí la película funciona como un telefilme más, pero a la media hora y sorprendentemente, el director consigue presentarnos a unos cuantos personajes con la suficiente dosis de profundidad como para que sintamos algo de lástima si mueren. Y en pocos minutos más, logra convertir la película en una especie de versión acuática de Temblores, con peces mutantes asesinos como protagonistas.




Una pequeña urbanización formada por tres rústicas casas aposentadas con aparente fragilidad encima de la zona pantanosa, se convierte en escenario principal de la trampa mortal de los protagonistas. Las escenas en la que los peces cometen sus crímenes “naturales” están muy bien logradas, provocándonos más de un sobresalto. Los efectos especiales de los peces creados por ordenador y perfectamente integrados en las escenas consiguen transmitir una gran dosis de realismo ya que hace que la muertes sean impactantes y contundentes, y esto en un telefilme es digno de admirar. Además el gore está servido, hay desmembramientos por doquier muy bien conseguidos y hay alguna muerte con alta dosis de humor negro que hará las delicias de los más malvados gorehounds.

Frankenfish sorprende, en especial a los que nos encantan los ambientes opresivos (esta vez en una zona pantanosa), la tensión y el gore. Mark Dippé demuestra que con pocos medios se puede realizar una buena película, entretenida, divertida y perfecta para ver en una calurosa noche de verano.

lunes, agosto 15, 2005

Psicología y carne de telefilme

Después de ver una película como Sin City necesito cargarme de objetividad para ver cualquier otra película… después de ver Sin City todas me parecen una mierda… pero la vida sigue, y no sería capaz de entenderla o encontrarle sentido si no siguiera viendo películas, si no siguiera leyendo comics, libros, escuchando música o jugando a videojuegos.

Trauma y Breaking Dawn son dos thrillers psicológicos cargados de previsibilidad, que no llegan a destacar por nada en especial pero que al menos sí llegan a entretener. En Trauma nos introduciremos en la postraumática vida de Ben, un tipo que despierta en un hospital después de un accidente de tráfico en el que muere su mujer. Ben intenta seguir su aburrida vida como puede y una vecina se convierte en su único apoyo moral, pero no psicológico, ya que Ben sigue viendo a su mujer… Trauma es demasiado previsible, tanto que cuando llevemos unos pocos minutos de metraje ya sabremos el final. No obstante, se deja ver gracias a algunos momentos inquietantes, a la oscura fotografía y a la aparición de la actriz Mena Suvari interpretando a la compasiva vecina. Recomendada para ver mientras hacemos la digestión después de una buena comida.



Breaking Dawn también es algo previsible pero supera en profundidad a Trauma. Eve es una estudiante de medicina a la que le toca psicoanalizar a un paciente de un centro psiquiátrico. En principio Eve es la que tiene que introducirse en la mente del paciente, pero descubriremos lentamente como sucede todo lo contrario, Don Wake, el enfermo mental, se va introduciendo en la mente de Eve hasta tal punto que no sabríamos distinguir entre quién es el enfermo y qué es real y qué no lo es. Breaking Dawn es una película algo tramposa y repleta de sustos facilones pero efectistas, en la que los actores hacen lo que pueden para salvar el aparentemente agujereado guión y de la que se podría destacar algunos buenos momentos de tensión y oscuridad. Otra película más recomendada para hacer bien la digestión.



domingo, agosto 14, 2005

Rozando la perfección

Jamás un cómic fue tan milimétricamente adaptado a una pantalla de cine. Jamás una violencia tan explícita fue justificada por unos amores tan platónicos. Cine negro en estado puro y extremo, el cine negro desde los ojos de Frank Miller. Sin City, en mi humilde opinión, es una PUTA OBRA MAESTRA. No me digno ni a escribir una de mis personales minicriticas porque no sabría expresar con el acierto que se merece todas las sensaciones que sentí viéndola. Sin City tiene que verse en cine, y me juego los huevos que a la gran mayoría que pasa por este blog les encantará. Yo estoy deseando verla de nuevo, quizás la próxima semana vuelva a pasarme por una de las salas de cine donde la proyectan, puede que la vea en versión original. Por cierto, el doblaje está muy pero que muy bien. Ya estoy deseando que aparezca el dvd, uno de los pocos que compraré, y espero con ansias su segunda parte. Sin City roza la perfección, y quizás sea porque la perfección es inalcanzable.


viernes, agosto 12, 2005

Angustiosa parada

Calvaire es la durísima y brutal opera prima del relativamente joven director belga Fabrice Du Welz. Si hace unos días os comentaba que no debemos subestimar a los paletos, ahora os informo que además debéis temerlos.

Marc Stevens es un artista, un cantante de variedades que sale casi huyendo del geriátrico donde actuaba, siendo allí un icono de la juventud para los ancianos y en especial para alguna anciana, para dirigirse ilusionado hacia el sur de Francia, hacia un futuro mejor. Marc monta solo en su furgoneta y conduce durante todo el día hasta que la fría noche de invierno le cae encima, y la poca visibilidad y el cansancio le obligan a tomar un camino equivocado. Así que súbitamente se encuentra atrapado en lo más profundo de una angosta y tenebrosa zona rural. Pero de entre la oscuridad aparece alguien que cambiará su vida…




Impresionante película a medio camino entre Misery y La Matanza de Texas. Calvaire nos sumerge con una masoquista parsimonia dentro de la asfixiante atmósfera rural para mostrarnos a su protagonista psicológicamente desnudo, indefenso y ultrajado a merced de un esquizofrénico paleto, y de los malsanos y primitivos habitantes de un pueblo perdido en las entrañas de un oscuro bosque. El director no realiza ningún tipo de floritura con su cámara, simplemente la sitúa allí para hacernos testigos de la barbarie, convirtiendo al espectador en un simple voyeur, y es por eso que la película consigue tomar un cariz realistamente macabro que la convierte, en según que escenas, en una película terrorífica y despiadada. Puede que en algunos momentos la ingenuidad del protagonista nos llegue a desesperar pero ¿qué podríamos temer de un pobre anciano que nos acoge con total hospitalidad? Para los gorehound debo comentar que no es una película gore aunque vaya sobrada de sangre.




Calvaire es seca, sórdida y sangrienta. La banda sonora consiste en el sonido del frío viento de invierno y en algunos sonidos de animales que conseguirán desquiciarnos por momentos. Así que la recomiendo ver en una fría noche de invierno y con un tranquilo estado anímico. La cinta puede defraudar para los más experimentados en este tipo de cine, ya que sufre un bajón importante en los últimos minutos dejándonos sin final, sin desenlace, como en una película de David Lynch. La cara de tonto que se me quedó cuando salieron los títulos de crédito seguro que fue impresionante. En cualquier caso es una gran película, en la que los actores están extraordinarios, los principales y secundarios. Puede que alguna escena del final nos recuerde al caótico y violento Gaspar Noé, yo encontré en ella algo de la incómoda Irréversible, incluso algún actor que repite.




En definitiva, Calvaire es una pequeña gran película (sin final) que consigue que nos interesemos en el próximo proyecto de su prometedor director Fabrice Du Welz.
Calvaire se estrenará en USA con el título The Ordeal y puede que llegue a las salas de cine de nuestro país (o directamente al videoclub) con el mismo título.

jueves, agosto 11, 2005

Relato Encadenado - Capítulo 4

El camarero, antes de largarse como un rayo atendiendo a los gritos del cocinero, le entrega a Martin la carta. Martin la coge y observa con detenimiento la fotografía de cada suculento plato, le encanta la pasta italiana y tiene hambre, el desayuno había sido escaso debido a los nervios de la noche anterior; un café sólo no llena el estómago, y hablar con Sara le había abierto el apetito, el de comer y el sexual.

Sara, cuántas noches revolcándonos entre las sabanas… cuántas veces enganchados en los concurridos probadores de los grandes almacenes, en sórdidos lavabos públicos, cuantas veces en desiertas porterías y rellanos de escaleras…

Salir a pasear con Sara exigía llevar siempre calzoncillos largos y el miembro bien saneado. Debía reconocerlo, lo de él y Sara no era amor, era sexo y del bueno. Se complementaban.

Vuelvo a recordar. Sara embestida por detrás, sudorosa y empotrada contra el cabecero de la cama, gritando y pidiendo más. Yo, bombeando extasiado mientras con un brazo aprieto una de sus nalgas y con el otro la agarro del hombro. Sara, le encantaba el sexo y siempre quería poner en práctica toda novedosa escena pornográfica de cada película X que devorábamos juntos.

Sara sabía que a Martin le encantaba la carne fresca, y ella siempre se mostraba como un manjar exquisito. Además, Martin nunca había conocido a una chica que salivara tanto en las felaciones, haciéndolas extremadamente placenteras. Sara y Martin estaban hechos el uno para el otro, sí, era maravilloso pero no perfecto, el amor no existía. Y ese fue el motivo por el que acabaron siendo amigos. Solo el simple hecho de pensar que dentro de unas horas volvería a verla, había hecho que los calzoncillos le apretaran de una manera preocupante. Odiaba el desagradable dolor de testículos y Sara era la medicina impecable que necesitaba. Después de todo Martin era un tipo perseguido, alguien que siempre está de paso, así que Sara era la mejor mujer de todas las mujeres que habitaban la ciudad. Si tenía que compartir fluidos corporales con alguien, ese alguien sería Sara, la vampiresa del sexo.

Vuelve el camarero, un tipo alto y delgado, vestido con camisa blanca, pantalones negros de pinza, un ajustado delantal rojo y con cara de haberse equivocado de trabajo.

- ¿qué le pongo?
- De primero unos Tallarines a la Parchitana, de segundo Filete a la Boloñesa, de beber una botella de litro y medio de agua mineral, no quiero postre y sí un café sólo -Le suelta Martin de carrerilla después de haber aprendido de memoria la carta.
- Muy bien, oído y apuntado -le responde el camarero, sorprendido y con cara de haberse acostado bebiendo whisky la noche anterior.

Último sorbo y se acaba el café, paga la cuenta que el camarero le acercó al servirle el café, y se dirige a la calle lleno de energías. Son apenas las cuatro de la tarde y el tumulto de la mañana se ha transformado en urbanita soledad. A esas horas la mayoría de comercios están cerrados cumpliendo con su jornada laboral partida, los rayos de luz pierden intensidad, y los pocos bares que se reparten a lo largo de la calle son frecuentados por los carajilleros; aquellos a los que les gusta embriagarse bien después de comer, mezclando el café con un poco de licor para más tarde, cuando el café se acaba, ingerir el licor a palo seco, en el mismo vaso del café.

Martin tiene asuntos importantes que tratar, el primero es pegarse una buena caminata para hacer bien la digestión, y antes de ver a Sara, quiere reunirse con alguien para hablar de negocios. Pero hoy quiere hacerlo bien, no quiere volver a despertarse con un hilillo de sangre colgando de la nariz, no quiere volver a repetir los mismos errores.


Continua en Cecilidades.


Web de El Relato Encadenado

Supervivencia del hombre moderno

A veces uno se queda un tanto saturado de toda la mierda de cine comercial y pretencioso actual, y se ve obligado a mirar hacia el pasado rebuscando pequeñas y grandes joyas que por su tremenda calidad no llegan a envejecer nunca. Hace unos días que me topé con una de esas joyas; se trata de Deliverance; una comprometida y cruda película de John Boorman del año 72 que manifiesta una dura crítica al sistema del bienestar y las sociedades modernas, y a la explotación despiadada de los recursos naturales.

Cuatro amigos deciden desconectar de su monótona vida urbanita para pasar el fin de semana en los Montes Apalaches, no contentos con el simple hecho de apartarse de la ciudad que se atreven a embarcarse en una arriesgada aventura; bajar en piragua por los rápidos de un caudaloso río que atraviesa los montes y que resulta ser el último río virgen y salvaje del sur de Estados Unidos, para en breve ser convertido en lago por culpa de la construcción de un embalse.




Unos jovencísimos Burt Reynolds (Lewi Medlock), John Voight (Ed Gentry), Ronny Cox (Drew Ballinger), y Ned Beatty (Bobby Trippe) forman el grupo de hombres necesitados de aire puro y relajante ambiente naturista. Antes de comenzar su malograda aventura, toman contacto con un grupo de lugareños para buscar a alguien que pueda conducir sus coches hasta el final del río, hasta un pequeño pueblo llamado Aintry. Éstos les indican que los hermanos Griner pueden ayudarles.

La escena del duelo de banjos no podía reflejar mejor esa estúpida barrera que separa en la mente de los acomodados urbanitas, a los paletos de los hombres de ciudad. Un niño paleto con su banjo, y con síntomas evidentes de deficiencia repite de manera prodigiosa hasta la última nota que proviene de la guitarra de uno de los hombres de ciudad, que impresionado, le reta en un duelo que acaba perdiendo. Esta escena nos deja bien claro que los paletos, por muy raras que sean sus costumbres no son tontos ni mucho menos, y valdría más no subestimarlos por el simple hecho de que no sepan como es vivir en una ciudad.




Después de dejar sus coches a los hermanos Griner, los hombres de ciudad “disfrutan” de su primer contacto con la naturaleza que resulta no ser del agrado de todos, de hecho es Lewi Medlock el único que parece disfrutar y encontrarse como pez en el agua. Los demás están tan acomodados en sus rutinarias y modélicas vidas de ciudad que un simple ataque de mosquitos les resulta desesperante.

Y esto es sólo la introducción de Deliverance para mostrarnos a cuatro hombres modernos en medio del bosque, a merced de cualquier ataque por parte de animales salvajes, sin policía, sin teléfonos, hombre y naturaleza frente a frente. Pero los animales salvajes no serán sus únicos y posibles enemigos, el cruel destino hace que se topen con dos paletos salvajes y desalmados, y conviertan su aventura en una angustiosa y terrorífica pesadilla.




Película altamente recomendable que nos recuerda que la supervivencia en una sociedad moderna es bastante más blanda que la supervivencia natural de un hombre frente a un medio hostil y desconocido, y cómo alguien es capaz de olvidar la escala de valores prefabricada que la sociedad le tatuó en el cerebro para crear una nueva, acorde a sus necesidades. Alguien dijo que “el hombre es malo por naturaleza”, esta película lo demuestra.




Me quedo con una parte del guión grabado en mi cerebro:

Lewis Medlock: Las máquinas fallarán. Y el sistema fracasará. Entonces…
Ed Gentry: Entonces ¿qué?
Lewis Medlock: La supervivencia. Quién tenga la capacidad de sobrevivir. De eso se trata, de sobrevivir.
Ed Gentry: Y estás deseando que ocurra ¿no? Estás deseándolo. A mi el sistema me ha ido bien.
Lewis Medlock: Oh sí, claro. Tienes un buen trabajo, una casa bonita, una bonita esposa, un buen hijo.
Ed Gentry: Hablas de esas cosas…como si fueran una mierda, Lewis.
Lewis Medlock: ¿Por qué vienes de excursión conmigo, Ed?
Ed Gentry: Me gusta mi vida, Lewis.
Lewis Medlock: Sí, pero ¿por qué vienes de excursión conmigo?
Ed Gentry: ¿Sabes? A veces me lo pregunto.

miércoles, agosto 10, 2005

Se acerca The Descent

Aprovechando el inminente estreno de The Descent (2 de septiembre – España) no he podido resistirme a colgar el póster promocional. Ya comenté por aquí de qué trataba la película, por aquí enlacé el trailer y por aquí informé sobre la actualización de la web oficial. Ahora, después del estreno en Reino Unido y de leer muchas críticas en webs especializadas debo decir que tengo las mismas ganas de ir a verla que de ver The Devil’s Rejects. Sorprendido me he quedado al leer la crítica de la sangrienta y curtida web Slasherpool en la que afirman sin ningún tipo de reparo que The Descent es: “Possibly the best horror movie in history even if many might argue with me on this.” Tengo que reconocer que Dog Soldiers, la primera película del director Neil Marshal, me encantó; consiguió crear un clima de tensión extrema entre los personajes dentro de una atmósfera claustrofóbica contando una historia sobre licantropía homenajeando a varios clásicos del género y mostrando un toque de humor ácido y cómplice con el espectador. Por lo que he leído, The Descent es más seria y da miedo del de verdad, del que hace que mires de reojo las butacas ocupadas y vacías que te rodean en el cine.




Parece que estamos de racha con esto de las películas de terror/gore, espero que no sea una simple moda y que vayan apareciendo directores como Neil Marshall y Rob Zombie que demuestran de manera sobrada que aman este tipo de cine.

sábado, agosto 06, 2005

A merced de unas cámaras

Freeze Frame es un adrenalínico, oscuro y claustrofóbico thriller protagonizado por un irreconocible Lee Evans en pleno estado de ebullición paranoica. Sean Veil (Lee Evans) es sospechoso de un múltiple y brutal asesinato quedando absuelto por falta de pruebas. Veil no se cansa de proclamar su inocencia y decide encerrarse en casa, desquiciado y ultra paranoico se rodea de cámaras, para grabarse las 24 horas del día y así tener siempre una coartada para cuando se vuelva a cometer otro crimen e intenten culparle. Y así se tira diez largos años hasta que un día lee en el diario que el investigador forense que llevaba su caso, Saul Seger, que afirmaba y afirma con rotundidad que Veil es culpable, acaba de publicar un libro titulado “Oscuridad Invisible” con el que presume de haber creado un manual para poder descubrir a un peligroso asesino entre nosotros.




Pegado me he quedado a la pantalla durante los aproximados cien minutos que dura la película. John Simpson, director y guionista, nos presenta a los carismáticos personajes a un ritmo vertiginoso viajando de objetivo en objetivo de cada una de las cámaras digitales que pueblan el tenebroso paisaje de Freeze Frame. Y todo envuelto en una atmósfera oscura y asfixiante que ayuda a completar la perfecta interpretación de un Lee Evans de cabeza y cejas afeitadas, poseído por un estado de histeria y paranoia permanentes.




Los que visitan este blog ya sabrán que disfruto con personajes de este tipo, personajes desquiciados que parecen haber nacido para luchar contra corriente, y que jamás piensan en el suicidio, sino en intentar pasar cada una de las pruebas o problemas que se les plantea haciendo de su vida una lucha constante por la supervivencia. El personaje de Veil no llega en ningún momento a perder la cabeza aunque a punto se queda.

Película recomendada para los que les gustó El Maquinista y disfruten con ambientes oscuros y opresivos.

jueves, agosto 04, 2005

Carne Muerta

Una infección vacuna afecta a una pequeña zona rural de Irlanda. La infección hace que las vacas se vuelvan agresivas y al morder a los humanos estos se conviertan en sanguinarios muertos vivientes ávidos de carne fresca. Esta es la excusa que aprovecha el director y guionista, Conor McMahon, para que en apenas ochenta minutos nos meta de lleno en una divertida película de zombies irlandesa de muy bajo presupuesto titulada Dead Meat.




Se nota que el director se ha empapado bien de lo mejor de los comienzos de Sam Raimi, Peter Jackson y las de zombies de Lucio Fulci. Hay que reconocer que su habilidad con la cámara consigue un dinamismo frenético inusual en este tipo de cine amateur. Puede que no sea demasiado original, ya que algunas secuencias son exactamente iguales a las que aparecen en Posesión Infernal y Braindead, pero supongo que al ser tan explícito habrá querido dejar su particular homenaje a los grandes del cine basura y de casquería.




Y con casquería y sangre nos encontraremos en Dead Meat: decapitaciones, tacones clavados en cabezas, ojos succionados, ojos pinchados con ramas, brazos cortados, niños zombies, mandíbulas partidas, vacas zombies y zombies ¿durmiendo?. Es la primera película en aportar algo importante al género zombie, y es que en esta los zombies duermen, todos de pie, tiesos como postes eléctricos. Aparece un histriónico y estrambótico personaje, el entrenador de baseball, que nos hará soltar más de una carcajada. Y mención especial se lleva la claustrofóbica escena del coche donde se ven todos acechados por zombies y por… ¡una vaca zombie!




Muy buena película de zombies teniendo en cuenta el bajísimo presupuesto y grandísimo el director demostrando que el cine amateur se le queda muy pequeño. Yo, de momento, me apunto el nombre del director, Conor McMahon, puede que dentro de un tiempo nos sorprenda con alguna buena película, preferiblemente en el género terror/gore.

Con películas como estas me entran unas terribles ganas de coger la miniDV de mi hermano y ponerme a grabar lo que sea.

Trágica Viudez

Fear X es el amargo retrato de un hombre obsesionado que no encuentra otra motivación para seguir viviendo que no sea el saber porqué asesinaron a su mujer. Esa misma obsesión le lleva a un túnel sin salida donde poco a poco va perdiendo la percepción de la realidad para adentrarse en su particular infierno personal. Harry, el trágico viudo, es encarnado excelentemente por un John Turturro tímido, reservado y sobre todo apesadumbrado por la muerte de su querida esposa embarazada. Fear X es una película sosegada y en algunos momentos se convierte en incómoda, al conseguir transmitirnos la profunda desesperación y sufrimiento del protagonista.
Película para paladares exquisitos que busquen un rato de hipnotismo cinéfilo.




Fear X me recordó mucho a una película de 1988 titulada Spoorloss, dirigida por el francés George Sluizer y basada en una novela del escritor Tim Krabbé titulada The Golden Egg. Spoorloos tuvo su remake en el 93 títulada The Vanishing, dirigida por el propio Sluizer y protagonizada por Jeff Bridges y Kiefer Sutherland. El remake resultó ser demasiado descafeinado con respecto a la película original y pasó sin pena ni gloria por nuestras salas de cine.

Spoorloos transmite la misma sensación de desesperación que Fear X pero multiplicada por dos. Una pareja viaja en coche por Europa, cuando paran en una concurrida estación de carretera y la chica, Saskia, aprovecha para ir al lavabo para nunca regresar. Es entonces cuando comienza la cruda pesadilla para el novio, Rex Hofman, que se embarca en una desesperada búsqueda que casi le lleva a la locura durante tres largos y angustiosos años. Hasta que por fin encuentra al secuestrador, Raymond Lemote, un sociópata que vive de una manera espeluznantemente tranquila con su familia y que además es profesor. Spoorloos es una película de muy mal rollo que al finalizar de verla nos deja con más mal rollo aún. No obstante está cargada de una cierta dosis de romanticismo y amor platónico que enternecerá a los más sensibles. Eso sí, advierto que la escena final es de una claustrofobia y una angustia que pocas veces he sentido viendo una película.




Película recomendada para los que vivan una vida tan feliz que quieran recordar un poco ese sentimiento de mal rollo que hace que nuestro corazón bombee más rápido, y para los que crean que las novias, esposas, o compañeras sentimentales duran para siempre.

lunes, agosto 01, 2005

La trilogía vampírica de Craven

Wes Craven puso sus manos (y su dinero) en el mito de Drácula para modernizarlo y lo único que consiguió fue ridiculizarlo hasta límites insospechados, y Craven, que es un tipo listo decidió no dirigir ninguna de las tres películas y pasarle el marrón a Patrick Lussier. Pero Lussier, lejos de cagarla en cada parte rodada, nos sorprende aumentando de manera exponencial la calidad de cada una de las secuelas. Pero empecemos por la peor parte de la trilogía, la primera:

Por el título Dracula 2000 (en España Drácula 2001 por el tema de fechas de estreno) ya nos podemos esperar lo peor, pero yo, que peco de ser a veces un tanto ingenuo y confío demasiado en los que en ocasiones acertaron de lleno en esto del género de terror, vuelco todas mis esperanzas, y el chasco que me llevo adquiere dimensiones épicas. Y es que a Dracula 2000 no hay por donde cogerla, aprovecha de forma descarada el éxito de Scream, para lanzarnos a un grupo de jóvenes bien moldeados pero profundamente estúpidos que se nos presentan como ladrones profesionales, y que acaban vampirizados de manera lamentable. Intenta modernizar el mito de Drácula, llevándolo a un fracaso estrepitoso al reconstruir los orígenes del vampiro y mezclarlos de manera algo forzada con la historia de Jesucristo y su “colega” Iscariote. Lo único que insufla un ápice de autenticidad a la película es la aparición del veterano actor Christopher Plummer interpretando al incansable cazador de vampiros Van Helsing.

Patrick Lussier hace lo que puede por dirigir semejante despropósito, pero por fortuna rodar esta primera parte le sirve de aprendizaje y se lanza a una secuela, evitando todos los errores que cometió en esa especie de olvidable telefilme vampírico comercial.




Dracula II: Ascension es ya otra cosa, sin ser una gran película, al menos respeta el tono oscuro, tenebroso y sangriento del género vampírico. Y nos presenta a todo un cazador de vampiros, el Padre Uffizi, medio vampiro, medio humano y a la vez cura, muy bien interpretado por Jason Scott Lee que no duda en decapitar con su látigo o cuchillo a cualquier chupasangre que se cruce en su camino, al más puro estilo Chris Belmont de mi querida saga videojueguil Castlevania. Aquí los personajes ya no son planos, como en la primera parte, sorprendentemente los mismos guionistas de la primera se pusieron las pilas en la secuela. Ya no profundizan en el mito de Drácula, ni en su historia, en esta parte tratan a los vampiros como enfermos y los guionistas se las arreglan para que un grupo de estudiantes de medicina atrapen a un chupasangre (el de la primera parte) y analicen su sangre para encontrar una vacuna. Hay buenas escenas sangrientas y de acción, y los actores lo hacen lo suficientemente bien como para que mostremos interés en la pequeña trama amorosa que los guionistas incrustan como pueden, para provocar hacia el final, un pequeño giro de guión, más propio de la serie b que de una película comercial pero que sirve para que los mecanismos de nuestro cerebro no entren en estado de letargo (como en la primera parte). Es por eso que me decidí a ver la tercera parte.




En Dracula III: Legacy el Padre Uffizi (Jason Scott Lee) y Luke (Jason London) van en busca de Elizabeth, amada de Luke que fue infestada y “secuestrada” en la segunda parte. Así que viajan hasta Bucarest, capital de Rumania, y en plena guerra civil se mezclan entre el ejército y los rebeldes para llegar hasta Elizabeth y el rey de los chupasangres. Esta parte es algo menos oscura y tiene mucha más acción que las anteriores. Nos presenta al Padre Uffizi y a Luke como un compenetrado equipo; Luke hace de cebo y Uffizi de cazador. Y también es la parte de la trilogía con mayor presupuesto pero no por ello la mejor. Yo sigo prefiriendo la segunda parte por la oscura fotografía y el ambiente claustrofóbico.




Así que para concluir recomiendo, en especial para al que le guste el género vampírico, que prescindan de la primera parte y se lancen directamente a la segunda y tercera. Yo me he tragado la trilogía completa y seguida, una detrás de otra. Es casi como ver una película de cuatro horas y media ya que están bastante bien enlazadas. Incluso me atrevería a decir que la segunda y tercera se rodaron seguidas. Recomendada para los que estén cansados de ver morir a los vampiros con estacas clavadas y prefieran verlos morir decapitados.