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miércoles, septiembre 27, 2006
Meme
sábado, septiembre 16, 2006 Revulsionando la escena y denunciando a gritos
No comenté la salida del último cd de uno de los grupos punteros dentro del hardcore melódico más vanguardista y agresivo, se trata de Rise Against y de su “The Suffering And The Witness”, que bastante tralla le di en buena parte de los meses de junio y julio escuchándolos a diario pero que por desgracia no pude o no supe encontrar el momento para comentar nada, y es que la verdad, poco hay que comentar; canciones rápidas y a medio tiempo, melodías técnicas y pegadizas, la voz rasgada de Tim McIlrath escupiendo verdades como puños y denunciando injusticias, y un batería acelerado que esta vez sí que encuentra algún momento para descansar, y es que en este último cd aunque podremos encontrar temas rápidos como Chamber The Cartridge, con el que arranca el cd, o Bricks, no encontraremos la constante rabia y fuerza de su cd perfecto “Revolutions Per Minute”. De todas formas sí que disfrutaremos de melodías minuciosamente trabajadas, de estribillos pegadizos y de ese sentimiento de esperanza que transmiten en sus melodías aunque a veces las letras no acompañen.

"Ready to Fall" by Rise Against. For more on Rise Against, visit peta2.com

Y después de comentar el último cd de Rise Against es casi obligado comentar el último de Strike Anywhere de muy reciente salida, grupo de características similares pero con la suficiente identidad como para diferenciarse de manera clara de los vegetarianos de Chicago. Dead FM es un señor cd, a la altura de los trabajos anteriores; canciones aceleradas, batería imparable, deliciosas melodías acompañadas de unos coros que nos pondrán la piel de gallina en más de un estribillo, y todo ello bajo la peculiar voz rasgada y modulada y en ocasiones rabiosa de Thomas Barnnet En este cd siguen regalándonos auténticos trallazos melódicos como Sedition, How To Prey, The Promise, Gunpowder y sobretodo Instinct que ha sido bien elegida como videoclip con acertado halo de optimismo y visión unitaria. El videoclip se puede descargar de la web de la discográfica FatWreckChords desde aquí, son 10mb y la calidad es medianamente decente como para disfrutarlo a pantalla completa.

Y si queríamos una canción himno para este grupo, ya la tenemos, su título es Speak To Our Empty Pockets y espero poder volver a ir a verlos la próxima vez que visiten Barcelona para poder desgañitarme bien a gusto con el delicioso estribillo. Y poco más que decir de los también straight edgers de Richmond, Virgina, que más que vegetariano el cantante se declara vegano y hasta que uno no lo ve en persona no sabe la cantidad de misticismo que encierra.

La influencia que el estilo musical de estos grupos ha provocado en la escena punk mundial es impresionante, sin ir más lejos, en nuestro país hay varias bandas que practican el mismo estilo con una calidad sorprendente. Pero ya no sólo el estilo sino el objetivo es lo que provoca fascinación en sus fans, y es que es más que loable el objetivo que se esconde detrás de estas bandas, lejos de adoptar una pose como la mayoría de grupos de la escena, estos hacen lo que sienten y se muestran honestos en cada una de sus acciones, y eso provoca una gran admiración en los seguidores que sabemos demasiado bien lo que cuesta poder salir adelante sin traicionar tus ideales, levantándote cada mañana sin darte asco al mirar al espejo y aunque sin demasiado dinero y sin un futuro claro saber que estás haciendo lo que crees correcto. Es cierto que estás bandas tienen la grandiosa oportunidad de usar su música para conseguir sus objetivos, y por desgracia el armamento de los que estamos aquí abajo se basa únicamente en tomar la decisión acertada en el momento exacto, a menudo sin demasiado tiempo para tener en cuenta todas sus consecuencias. Pero cuando esas consecuencias nos hieren sabemos bien como curarnos las heridas, escuchando su música y yendo a sus conciertos.
Etiquetas: Música
miércoles, septiembre 13, 2006 Disfrutando



martes, septiembre 05, 2006 Nim Vind

Etiquetas: Música
Wilderness

Etiquetas: Cine
domingo, septiembre 03, 2006 Halo de esperanza
Ha sido un mes largo, menos atracos he sufrido de casi todo dentro del taxi y alrededor de todo el siniestro mundo que lo rodea. En poco tiempo he disfrutado de los pros y he padecido los contras de la profesión. La verdad es que dentro del taxi he disfrutado de los mejores momentos del mundo laboral de los últimos once años. Es un oficio arriesgado pero ameno dentro de la rutina diaria que supone recorrer las mismas calles y sumergirse en el mecánico movimiento humano que lleva manejar un vehículo a motor. Estoy contento pero a la vez frustrado. Para sacar el máximo rendimiento de esta profesión uno tiene que ser dueño de una licencia más vehículo, es decir, de ser autónomo, y no depender de nadie. Trabajar como dependiente en una flota de taxis quema, es más, achicharra, trabajar como asalariado para un autónomo es lo peor. El taxista debería ser obligatoriamente autónomo, pero el elevado precio de las licencias hace que muchos jóvenes con ilusiones y con la credencial de taxista se estrellen contra la cruda realidad; salir rodando a la calle arriesgando la vida en más de una ocasión mientras el propietario de la licencia, que tuvo la suerte de comprarla siete u ocho veces más barata hace diez o quince años, esté plácidamente jugando a las cartas en una mierda de bar y llevándose el 55% de las ganancias y además presionando para explotar el taxi y al taxista lo máximo posible. Esa injusticia me asquea, pero al mismo tiempo me da fuerzas para embarcarme en una profesión que tiene recompensa diaria y que en más de una ocasión ha conseguido que me sienta realizado, cosa que jamás he conseguido en ningún otro trabajo donde el hastío diario me llevaba sin concesión hasta la maldita falta absoluta de cualquier tipo de esperanza laboral.
Cada día del mes de agosto dentro del taxi ha servido para arrepentirme de todo el tiempo que he pasado explotado de fábrica en fábrica cobrando mierdas de sueldos. En más de una ocasión mi honradez me ha llevado a apagar el taxímetro y llevar al cliente al lugar exacto donde quería llegar sin cobrarle un céntimo de más, y aún y así acabar ganando dinero en cada carrera. Hacer el taxi es en apariencia un oficio tan simple que cuando uno se mete dentro se asombra de lo complejo que puede llegar a ser y de la recompensa personal que uno consigue cuando hace bien su trabajo. Para un tipo joven como yo y sin dinero ni nadie que pueda avalarme va a resultar difícil embarcarme en la compra de una licencia, pero a pesar de todo voy a intentarlo, puede que sea mi última buena oportunidad para conseguir asentarme de una maldita vez en esta mierda de entramado asfáltico que llaman ciudad.